El Priorato de San Miguel

En 1610 el monasterio sigue en pie como priorato dependiente de San Millán, aunque con menos religiosos que en épocas anteriores.

En 1750, según el catastro del Marqués de la Ensenada, Pedroso es barrio de Belorado, cuenta con 43 vecinos con 200 habitantes censados, que rinden cuentas con Belorado, y San Miguel, que tiene alcalde propio, nombrado por el prior, tiene censados 8 vecinos con 40 habitantes, que lo hacen con el priorato.

En 1780 se hace el apeo, deslinde y amojonamiento de la jurisdicción y términos del Priorato de San Miguel con Belorado, Ezquerra y Puras.

En 1821 se publica una orden para proceder a la tasación, subasta y enajenación de las fincas procedentes del extinguido Monasterio de San Millán de la Cogolla.

En 1822 el alcalde del priorato se da por enterado del edicto y suplica a la Junta Nacional ayuda para evitar el abandono y desaparición del pueblo.

En 1854 desaparece Fray Beda de Palomares, último prior de San Miguel, y D. Dionisio España se convierte en el primer párroco de San Miguel.